¿Es tan bueno el iPhone?

El nuevo dispositivo de Apple presenta carencias incomprensibles para un terminal que aspira a revolucionar el mundo de la telefonía móvil: no graba vídeo, la cámara sólo tiene dos megapixels, es incompatible con casi todos los programas del mercado y es muy caro Por otra parte, es bonito, dispone de una pantalla táctil de auténtico lujo y resulta muy intuitivo al presentar las opciones principales en la pantalla princial

Apple sacó al mercado el mes pasado, en Estados Unidos, el iPhone, un terminal llamado a revolucionar el mundo de la telefonía móvil a semejanza de lo ocurrido anteriormente con su reproductor musical iPod.

El lanzamiento desató la locura en el país de la Coca Cola y la hamburguesa, donde hubo gente que llegó a esperar doce horas delante de una tienda para conseguir una de las primeras unidades.
Hubo, incluso, personajes más estiradillos, que pagaron 250 dólares para que otras personas, en situación de desempleo, esperaran por ellos.
La compañía de la manzana se fronta las manos ante el próximo lanzamiento en Europa, previsto para finales de año.

Sobre todo porque ha realizado una regla mantemática que dice que, si cada Terminal cuesta 450 dólares en Estados Unidos, debe costar 450 euros en el viejo continente. Es decir, que los de este lado del Atlántico debemos pagar más por el mismo objeto.

Pero, cuestiones monetarias al margen… ¿es tan bueno el iPhone?. Pues habrá que verlo.
Para empezar es caro para lo que ofrece.

Un ejemplo, presenta una cámara de 2 megapixels, bastante escasa para lo que se puede encontrar hoy en el mercado a un precio menor (con soluciones ya con más de cinco mpx).

Otra de las críticas que recibe es que no se puede quitar la batería. Tradicionalmente, la batería es uno de los elementos que antes falla en cualquier terminal.

Quienes compren el iPhone deberán reemplazarla en la casa original, perdiendo así la posibilidad de recurrir a componentes compatibles y, por lo tanto, más baratos. Esto ocurrirá después de 400 recargas, aproximadamente.

Respecto a los programas informáticos que admite el teléfono en cuestión, dejar claro que la mayoría de los estándares no funcionan. El usuario, por ejemplo, deberá utilizar el navegador de Internet Safari, de Apple. Y no podrá utilizar utilidades compatibles, por ejemplo, con Symbian.

Es decir, que Apple presenta un programa cerrado (al estilo Windows).

iPhone cuenta, además, con un montón de carencias difíciles de entender en un mundo tan desarrollado como el de la telefonía móvil. Destaca la exclusión de la capacidad 3G, dejando la conexión inalámbrica limitada a una lenta y poco eficaz EDGE, única alternativa en espacios sin redes Wi-Fi.

El teléfono dispone tecnología bluetooth únicamente para su uso como manos libres en el coche, no para conectar con el ordenador.

Más llamativo resulta la imposibilidad de usar las canciones como tonos de llamada, que no permita grabar vídeos, que no sea compatible con Adobe Flash y Windows Media (sólo se pueden ver vídeos en QuickTime) o la ausencia de mensajería MMS. Tampoco permite incorporar un GPS o la edición de textos (las funciones copiar, cortar y pegar no han sido contempladas).

¿Y puntos a favor?
Posiblemente lo mejor del iPhone sea su diseño y, sobre todo, la calidad de su pantalla táctil. Resulta muy habitual que los teléfonos con gran definición, apenas muestren el contenido cuando hay mucha luz del sol. Eso no pasa con este teléfono, que pierde calidad con la luz directa, pero no permite ver los contenidos.

El sistema operativo, como hemos comentado, es compatible casi, de manera exclusiva, con programas propios de Apple. Pero eso favorece que el tiempo de respuesta de la interfaz sea casi instantáneo.

No como en los teléfonos tradicionales, en los que hay esperar un poco desde que se selecciona una opción hasta que esta se carga.

También la gráfica y la disposición de las opciones le convierten en un teléfono muy intuitivo. Por ejemplo, las opciones que vamos a necesitar en el 95% de las ocasiones están accesibles desde la pantalla principal.

Por último, destacar que el iPhone es un Terminal con un tamaño optimizado a sus prestaciones.
Fidelidad obligada Las diferentes empresas telefónicas se están disputando la exclusividad en la venta del iPhone en Europa.

Así, telefónica se ha adelantado a Vodafone en el Reino Unido. Deustche Telecom será el distribuidor exclusivo en Alemania. Todavía no se conoce la empresa que distribuiorá este dispositivo en España.

En Estados Unidos, es la empresa AT&T quien dispone en exclusiva los derechos de venta. Quien desee comprar el iPhone deberá firmar un contrato de dos años que cuesta sesenta dólares al mes.

En otras palabras, usar un iPhone en Estados Unidos durante dos años tendrá un precio mínimo cercano a los 2.000 dólares. Además, será necesario darse de alta en iTunes, muchos de los auriculares de otras. Por el momento, ya hay hackers informáticos que aseguran ser capaces de liberar el teléfono para que funcione con cualquier compañía.
Imagen de Asier Ibarrondo
Asier Ibarrondo

Llámame. Identifico el valor de tu organización, te ayudo a ordenarlo y proyectarlo, para que sea entendido, reconocido y genere impacto en la cuenta de resultados.

contactar