
El compromiso claro y consciente con tus diferentes públicos permitirá que, gracias al marketing de contenidos, puedas alcanzar también su compromiso (engagement).
¿Qué es el engagement? Si vamos al diccionario de inglés, vemos que «engagement» se traduce como «compromiso«.
Si vamos al blog de 40defiebre, leemos que el engagement «es la capacidad de un producto (una marca, un blog, una aplicación) de crear relaciones sólidas y duraderas con sus usuarios generando ese compromiso que se establece entre la marca y los consumidores«.
Y sabemos que el compromiso de una marca con sus públicos es algo que atañe a todos los aspectos de la compañía (todo comunica). Pero hace años que comprobamos que «las empresas apuestan por el marketing de contenidos para fomentar el engagement«.
En el post anterior, señalé que cualquier estrategia de contenidos bien definida, planificada y ejecutada, aporta a la marca «autoridad, relevancia y la confianza del público».
En este, me gustaría explicar que cualquier posibilidad de conseguir todo esto pasa por la capacidad de generar empatía con quien accede a tus contenidos. Conocerle, saber qué quiere, tratar de resultarle útil, dar repuesta a sus preguntas, provocar sentimientos que le hagan pensar, y que le estimulen para que comparta tus post, te regale un like, inicie una conversación a través de las redes sociales o la página de comentarios…
Y todo esto, puede surgir de manera esporádica, pero mejor si en cada paso que das, piensas en cómo lo que tú haces va a ser recibido por la otra parte. Si te comprometes, hazlo de forma consciente, desde el minuto uno. Comprométete, responde, y poco a poco te ganarás también su compromiso.
Buscar la notoriedad a través del marketing de contenidos
Hace quince años, la pelea por destacar en Internet pasaba por estar presente y ser constante. Hacer las cosas bien, ser coherente, no mentir, no tratar de hacer trampas a Google.
Generar contenidos con fluidez, constancia y coherencia y poco más daba grandes resultados. Hoy no. Hoy todas las grades corporaciones generan buenos contenidos. Y cuanto más grandes son las corporaciones, más contenidos y mejores. Tienen mayores presupuestos, se las reconoce sin pestañear como voces con autoridad, y con eso es difícil competir (pero se puede).
[tweetshare tweet=»Prefiero un follower comprometido con mis contenidos, que 1.000 ‘sordos y mudos’. #engagement»]
Pero también las pequeñas empresas hacen ya mucho contenido. PYMES, pequeño comercio, profesionales autónomos, amas de casa, los niños que retratan el mundo con sus fotos de Instagram….
Y además nos hemos acostumbrado a escuchar y opinar. Leer y responder. Ya no nos vale con recibir el mensaje. Queremos hablar, discutir.
El poder de una buena estrategia de contenidos pasa hoy en día por generar un contenido fantástico que conecta, compromete y lleva al público a tomarlo como propio, interiorizarlo y desear moverlo y compartirlo en redes sociales.
El famoso engagement. ¿Qué prefieres, 60 seguidores de Twitter pasivos o tres activos? ¿Cien suscriptores en tu blog que apenas te prestan atención, o diez que le leen con atención, comentan, valoran, comparten, discuten? ¿Qué te llena más como profesional? ¿Que te medio lean cincuenta personas, o una conversación con cinco de ellos?
Hoy, cada creador de contenido tiene que centrar el tiro en un objetivo concreto: conseguir el compromiso de su público. Ir día a día tratando de empatizar, de ir provocando la conversación bidireccional. Y trabajar para que esta comunidad de ‘amigos’ en torno a un tema vaya creciendo. Dos, cuatro, ocho, veinte, cien…
Este blog, ahora mismo, lo leéis pocas personas. Ha estado bastante parado hasta el mes pasado. Y eso que hace más de diez años que lo empecé, como respositorio de los artículos que escribía en el Diario de Notocias de Álava. (Mi primer artículo del blog es de julio de 2005 y habla sobre lo maravilloso de una nueva aplicación, llamada Google Maps).
Hoy, mi objetivo pasa por ir haciendo que cada vez seamos más quienes leemos el blog y participamos. Pero no en número ni en masa. Sino en participación. Gente que discuta, que rebata, que me corrija o que aporte… Al principio dos o tres compañeros de trabajo que me conocen, a los que conozco y aprecio. Y de ahí, hasta el infinito y más allá.
Que esto vaya creciendo no va a depender exclusivamente de que mi contenido sea mejor o peor (siempre entendiendo que tratará de ser bueno). Se trata del compromiso que vayamos adquiriendo todos. Por supuesto, también voy a mirar las estadísticas, palabras claves, voy a trabajar mucho el link building…
Y soy consciente de que este blog toca un tema con gran saturación. Hay decenas de empresas y particulares que hablan de marketing de contenidos con una solvencia espectacular. Habrá que buscar los huecos que dejen, y conversar con los demás autores. ¿No? Saber cuáles son tus preguntas, y tratar de darles respuesta (solo a aquellas preguntas a las que yo crea que puedo dar respuesta, claro).
Ahora me toca hacer todo lo que hay que hacer después de publicar cada post. Eso que me recuerdan que debo hacer Madisite, Mamaesunafriki, visibilidad-tráfico-conversión, frikipandi, iberzal, 40 de fiebre y muchos más (yo mismo, por ejemplo).
Bueno… eso pasa a veces por quitarse la máscara de la timidez… Si has leído hasta aquí, algo de interés te habré provocado… Vas a compartir este post, ¿verdad? ¡Hazlo! ¡Ya!