Liderazgo para la transformación digital

transformación digital
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Recibo el anuario 2015 de Estrategia Empresarial y veo un anuncio de Ibermática en la contraportada: Algunos cambios requieren tiempo, la transformación digital no, asegura.

Y vuelvo a oír hablar de la transformación digital. A una empresa de desarrollo. Antes lo he oído mil veces. A empresas de comunicación digital (comoCoonic), a empresas de innovación, desarrolladores del Internet de las cosas…

Las nuevas start up saben que el futuro es digital. Tienen asumido que en este planeta, todo lo que se pueda digitalizar, se va a digitalizar. Procesos, acciones, todo. A las empresas pre-internet, les cuesta.

¿Quién debe liderar ese proceso?

Recuerdo que hace ya muchos años escuchaba cómo una persona me explicaba que múltiples sectores industriales se estaban pegando por liderar el proceso de evolución del desarrollo del coche eléctrico. Las firmas de automóviles decían que les tocaba a ellos. Las fábricas de baterías lo mismo. Y  las eléctricas, las petroleras… Todas tenían sus argumentos de peso para auto proclamarse líderes en el desarrollo del coche eléctrico.

Con la transformación digital de las empresas ocurre lo mismo. ¿Quién debe liderar la transformación digital? Yo creo que la empresa que se va a transformar. La propia industria, en sus necesidades de mejora de procesos productivos y eficiencia.

Conozco de primera mano decenas de empresas que han logrado una gran diversificación del negocio conectando sus productos a Internet. Y no hablo de Google, al que Banco Santander y BBVA ya consideran su principal competidor. Conectar la cerradura de casa a Internet tiene sus ventajas: abres con el móvil y te quitas de encima el engorro de las llaves. Conectar máquinas de vending, las básculas, los coches, llaveros, portafotos, taxis, hoteles, museos, juguetes, centrales eléctricas…

Pero creo que a la industria pre-internet el salto al digital le abruma, le asusta y no encuentra el momento de dar el salto. Le han cambiado el terreno de juego y lo todo lo que antes era certeza ahora es otra cosa. Ya no lo termina de entender bien. Le siembra incertidumbre. Y recela.

Nadie lo duda. La transformación digital tiene muchos inconvenientes, pero también infinitas ventajas. Ya hemos hablado de las posibilidades de diversificación, pero además:

  • Reduce costes en el proceso de venta.
  • Reduce gastos generales de operación.
  • Hace más fácil hacer negocios.
  • Aumenta los ratios de conversión.
  • Incrementa la lealtad del consumidor, porque tenemos estadísticas y datos para medir su grado de satisfacción.
  • Facilita la atracción de talento y su retención.
  • Permite detector las demandas de los clientes y, por lo tanto, aumenta la capacidad de darles respuesta.

Dircom organizó un programa de transformación digital que demostró varias cosas. La primera, que existe un gran interés, porque completó aforo en los primeros días de convocatoria. La segunda, que la agenda de transformación digital requiere visión, profunda comprensión de la tecnología, el conocimiento del negocio y el liderazgo. Aquí está el talón de Aquiles, en el liderazgo.

La empresa que tiene un líder que lo ve claro, que sabe que hay que ir, hacia dónde y con qué compañeros de viaje, avanza y gana.

Por cierto… socios de Dircom Norte, profesionales de la comunicación, gerentes de empresas pre-internet: es muy probable que traigamos el taller Dircom aquí. Sólo si detectamos interés. Son tres días, siete módulos:

  • Transformación digital: Contexto: la transformación digital va más allá y debe ser entendida como un proceso de gestión que orienta la estrategia, la cultura, los procesos y las capacidades de una organización para canalizar la disrupción y los nuevos modelos de creación de valor basados en la colaboración abierta entre comunidades.
  • Empresa digital: la transformación digital obliga a las compañías a evolucionar su cultura, integrando nuevos procesos y modelos organizativos que fomenten el emprendimiento y aseguren ventajas competitivas.
  • Marcas digitales: desarrollar la identidad y el modelo de relación de las marcas en el entorno digital supone crear espacios de interacción, diálogo y escucha con los distintos públicos de interés.
  • Gestión de los públicos de interés 2.0: la revolución digital supone un gran impacto en el ámbito de la gestión de la reputación online y las relaciones con los distintos grupos de interés.
  • Medios digitales: el reto de la generación de contenido de marca, integrando canales, enfoques y medios distintos constituye un escenario cambiante que exige una estrategia customizada en función del objetivo perseguido.
  • Data Science & Monitorización: el ecosistema digital permite estructurar y analizar datos que facilitan la toma de decisiones informadas. El ámbito de aplicación va desde la comprensión de la relación del cliente con la marca en el customer journey, a la escucha y monitorización de entornos digitales.
  • Customer Journey: escuchar, entender y actuar sobre las motivaciones del consumidor, garantizando una imagen de marca homogénea y consistente en los distintos canales e interacciones, contribuye a la generación de experiencias diferenciales a través de un storytelling único.

¿Os gustaría? Igual encontramos líderes ocultos entre responsables de empresas pre-internet 🙂

Artículo publicado originalmente en Pulse, de Linkedin
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Asier Ibarrondo

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